¿Vale la pena Xgl?
Wednesday 29 de November de 2006
Xgl es una arquitectura de servidor X diseñado para aprovecharse de la aceleración OpenGL, y aplicarla a todo el sistema… pero eso es la versión larga y compleja de lo que la mayoría conoce como «eso que hace que Linux se haga más lindo».
No voy a ponerme a explicar precisamente el funcionamiento de Xgl porque, honestamente, no lo comprendo, pero sé que se basa en hacer que la placa 3D se encargue de acelerar el procesamiento del escritorio (cosa que, por raro que parezca, no hace por defecto), derivando todo el trabajo visual a la GPU, liberando a la CPU para hacer lo que mejor hace.
Personalmente, me gusta mucho, más por el factor «mirá que lindo mi Linux» que por otra cosa, pero las ventajas (en realidad aplicadas por Beryl o el administrador que corresponda) son varias:
El Escritorio-en-un-cubo, como los efectos al maximizar, minimizar, abrir, cerrar y mover ventanas son lo de menos, y son principalmente «eye-candy». Entre los efectos de ventana, uno de los más útiles es el de hacer que las ventanas fuera de foco se vuelvan transparentes.
Además, al mover una ventana de manera que parte de ella quede fuera del escritorio, la otra parte se ubicará en el escritorio de al lado.
El comando «ALT+TAB» puede ser configurado para mostrar las ventanas completas al ir cambiando entre ellas, pero sigue siendo algo confuso. Para los que suelen abrir muchas ventanas a la vez, uno de los mejores comandos es el «F9», que imita a Exposé de OS X, mostrando todas las ventanas a la vez.
Todas estas opciones, además, tienen la característica de que las ventanas no son «memorizadas», sino que todo se hace en tiempo real; así, los videos continúan moviéndose, aún cuando estemos jugando con el cubo, girándolo para todos lados.